Ballena azul
Familia - Balaenopteridae | Publicado - 11/12/2021
Balaenoptera musculus, conocida comúnmente como ballena azul o rorcual azul, es con un tamaño medio de 23 a 28 metros y un peso de 100 a 125 toneladas, el ser vivo más grande del planeta. Este gran mamífero marino es un cetáceo misticeto perteneciente a la familia Balaenopteridae.
Tiene un cuerpo largo, estilizado y esbelto de color gris azulado en el dorso, que se torna más claro en la zona ventral. Su presencia es más delgada que la de otros misticetos. La cabeza es de gran tamaño, pudiendo abarcar hasta una cuarta parte del cuerpo, y es bastante plana.
La boca es grande y gruesa, con entre 300 y 400 barbas a los lados que pueden alcanzar un metro de longitud. Las del labio superior son especialmente gruesas, hasta 50 cm. A lo largo de la garganta tiene entre 55 y 86 surcos paralelos, conocidos como pliegues ventrales.
Estos pliegues ayudan a evacuar el agua tras las embestidas alimenticias. Sus aletas pectorales miden entre 3 y 4 metros, de color gris en la parte superior con borde e interior blancos. La aleta caudal es totalmente gris; la dorsal es pequeña y está situada al inicio del último cuarto del cuerpo, visible solo durante la inmersión.
El vientre varía entre grisáceo y amarillento. Las aletas, aunque grises, presentan motas azul oscuro, gris y negro que varían entre individuos, permitiendo identificar ejemplares únicos.
Con una capacidad pulmonar superior a 5.000 litros, al respirar en superficie emite un chorro de vapor denso que puede alcanzar los 12 metros de altura: todo un espectáculo natural.
Los ejemplares más grandes registrados superan los 30 metros y 170 toneladas. Son animales ágiles para su tamaño, siendo no solo el ser vivo más grande actual, sino el de mayor tamaño del que hay registro histórico.
El individuo de mayor longitud medía 33,63 metros; el de mayor masa fue una hembra capturada en 1947 en aguas de las Georgias del Sur con 173 toneladas. Las poblaciones del hemisferio sur son de mayor tamaño, y las hembras superan a los machos.
Su velocidad media es de unos 20 km/h. Al alimentarse reducen a 2-6 km/h, pero si se sienten en peligro pueden superar los 50 km/h.
La ballena azul posee el corazón más grande del reino animal, superando los 600 kg. Su lengua pesa alrededor de 2,5 toneladas y su boca puede contener más de 90 toneladas de agua y alimento. Sin embargo, su garganta es muy estrecha: no puede tragar objetos mayores que una pelota de fútbol.
Su dieta se compone principalmente de krill, pequeños crustáceos, complementada ocasionalmente con copépodos. La especie de zooplancton que consume varía según el océano.
Debido a su gran tamaño, tienen un gasto energético superior a 1,5 millones de calorías diarias. Un ejemplar adulto puede consumir unos 40 millones de krill al día, buscando zonas de alta concentración; en épocas de abundancia pueden ingerir hasta 4 toneladas diarias.
Para alimentarse, descienden a profundidades de unos 100 metros durante el día, mientras que por la noche lo hacen en superficie. Cada inmersión dura entre 5 y 15 minutos, aunque pueden mantenerse sumergidas 20-30 minutos si es necesario. Ocasionalmente también consumen crustáceos, calamares y pequeños peces.
Son animales bastante independientes: suelen vivir solas o en pareja, aunque no es extraño ver pequeños grupos de 5-7 individuos. Solo en zonas con grandes concentraciones de alimento se observan agrupaciones de 50-60 ejemplares.
El rorcual azul emite potentes sonidos de baja frecuencia entre 155 y 188 decibelios para comunicarse a larga distancia. Cada llamada dura entre 10 y 30 segundos. Los científicos barajan seis posibles funciones: localización de presas, transmisión de información, llamadas entre sexos, alerta, cortejo o reconocimiento topográfico.
Hasta comienzos del siglo XX, la ballena azul tenía gran presencia en todos los océanos. Tras más de 40 años de caza indiscriminada que casi la llevó a la extinción, en 1966 pasó a ser especie protegida por presión internacional, prohibiendo su caza en casi todos los países.
En 2002 se estimaban entre 5.000 y 12.000 ejemplares en todo el planeta. Desde la prohibición, su número se recupera paulatinamente, pero aún falta mucho para considerar que se ha recuperado de la brutal matanza comercial.
Antiguamente existían grandes poblaciones, siendo la más numerosa la antártica con 200.000-300.000 ejemplares. Hoy se calculan solo unas 2.000 en dicha zona. Otras concentraciones menores se localizan en los océanos Antártico, Índico, Pacífico nororiental, y dos grupos en el Atlántico norte.
Desde la prohibición de caza, se calcula un aumento del 7,3% en la región antártica, algo más del 1% en la zona de la extinta Unión Soviética, mientras que en costas californianas e islandesas el incremento es apenas significativo.
Por estos motivos, la ballena azul figura como especie en peligro de extinción en la Lista Roja de la UICN. La subespecie antártica (B. m. intermedia), la de mayor tamaño, está calificada como en peligro crítico. También figura en el Apéndice I del Convenio CITES sobre comercio de especies amenazadas.